¿Qué es exactamente una acción?

Es un valor que representa una parte del capital de una sociedad anónima. Al comprarla adquieres una fracción de la empresa y te conviertes en accionista: copropietario, en el lenguaje de la calle.

La definición, en palabras claras

Explicar una acción de forma sencilla es empezar por esto: una empresa se divide en muchas partes iguales, y cada parte es una acción. Esas partes pueden comprarse y venderse. Quien adquiere una acción aporta capital a la empresa y recibe a cambio unos derechos que, en España, regula la Ley de Sociedades de Capital (Real Decreto Legislativo 1/2010).

La definición formal dice que una acción es una parte alícuota del capital social de una sociedad anónima. El capital social es la cifra que la compañía declara como base patrimonial en sus estatutos. Cuantas más acciones existan, más pequeña es la porción que representa cada una. En el mercado español, además, las acciones de las empresas cotizadas no son títulos de papel: son anotaciones en cuenta registradas en Iberclear, la entidad que lleva los registros contables.

Ser copropietario: ¿qué implica en la práctica?

Quien tiene una acción participa legalmente en la sustancia de la empresa. Eso significa acompañarla en las subidas y en las bajadas de su economía. La compañía, por su parte, obtiene capital con el que invertir, investigar o crecer. Esa es la idea de fondo de la acción desde su origen, y vale igual para una multinacional del IBEX 35 como Iberdrola que para una empresa más pequeña que debuta en la Bolsa de Madrid.

¿Qué derechos tiene un accionista?

Una acción no solo da participación económica: también da voz. Los derechos más relevantes son:

  • Derecho de voto: en la junta general de accionistas se votan las decisiones importantes de la compañía.
  • Derecho al dividendo: si la empresa reparte beneficios, te corresponde tu parte.
  • Derecho de suscripción preferente: en muchas ampliaciones de capital, los accionistas tienen prioridad para adquirir las acciones nuevas.
  • Derecho de información: puedes formular preguntas y solicitar datos sobre los puntos del orden del día de la junta.
  • Cuota de liquidación: si la sociedad se disuelve, recibes una parte del patrimonio restante — eso sí, después de que cobren los acreedores.
Recuerda

Quien tiene una acción es copropietario, no acreedor. Esa es la diferencia esencial con un bono: con el bono prestas dinero y recibes intereses; con la acción, posees un trozo de la empresa.

¿Cómo se forma la cotización?

El precio de una acción —su cotización— se forma en el mercado. Allí se cruzan la oferta y la demanda: si hay más gente queriendo comprar que vender, la cotización sube; si ocurre lo contrario, baja. Ese movimiento no es una valoración definitiva de la empresa entera, sino el precio de mercado de cada unidad en un momento dado. Piensa en un valor muy seguido del IBEX 35, como Telefónica: cada noticia relevante mueve ese equilibrio y, con él, el precio.

El valor del conjunto de las acciones —cotización multiplicada por número de acciones— se llama capitalización bursátil. Da una idea del tamaño de la empresa según el mercado, pero no dice nada sobre su «verdadero» valor intrínseco.

Cotización, valor y probabilidad

La cotización oscila constantemente: noticias, resultados, decisiones sobre tipos de interés o simple ánimo del mercado la mueven. Para quien empieza conviene una idea serena: las acciones no son una cuenta de ahorro. Su valor puede subir y bajar, y no avisa antes.

Malentendidos frecuentes

Alrededor de la acción sobreviven varios tópicos que dificultan entenderla. Los más comunes:

  • «Una acción es una apuesta.» No: es una participación en una empresa. El uso que hagas de ella puede ser especulativo, pero el instrumento en sí es propiedad.
  • «Las acciones siempre dan ganancias.» Nada más lejos de la realidad. Las cotizaciones caen, las empresas tienen pérdidas y los dividendos pueden suspenderse.
  • «Una acción cara es una buena empresa.» El precio solo dice cuánto cuesta cada unidad. Que la empresa sea sólida es otra cuestión.
  • «Soy dueño de parte de los productos.» Eres dueño de una parte de la sociedad — no de mercancías ni de edificios concretos.

¿A quién le sirve esto?

Entender qué es una acción es el primer paso para cualquiera que se acerque al ahorro, a la jubilación o a la financiación de las empresas. Incluso quien no compre nunca una acción se cruzará con el término: en las noticias económicas, en planes de retribución con acciones de su empresa o al seguir una opa sobre una compañía española.

Principiantes

Situar con calma los conceptos de participación, capital social y dividendo antes de seguir leyendo.

Personas trabajadoras

Entender los planes de acciones para empleados o los fondos de pensiones: muchos se apoyan en renta variable.

Quien lee las noticias

Seguir la información bursátil sabiendo de qué se habla en cada momento.

Quien ha pensado despacio el concepto de acción tiene ganado mucho terreno: los términos siguientes se apoyan en él. El paso lógico es entender cómo funciona el vocabulario del día a día del mercado; para eso está el artículo sobre los términos esenciales para principiantes.

Aviso: este artículo es contenido educativo para entender conceptos y relaciones. No constituye asesoramiento de inversión ni recomienda la compra o venta de valores concretos.